Quiero vomitar con pasión todo lo que llegué a sentir por ti, todo el sufrimiento que me causaste y expulsar con fervor tu esencia, tu perfume de mi recuerdo.
Y si tu vuelves para reclamar tu trono, tu puesto de rey en mi corazón declinaré tu pedido y te arrodillarás ante mi, y ante en nuevo rey, larga vida al rey.